La necesidad de buscarte no se ha revelado pero mientras tanto, sigo tus pasos, anclado, como de costumbre, a la seriedad de tus acciones, a la claridad de tus emociones. Te vi. Te seguí. Te volví a perder. Caminas rápido, lo sé, y yo me detengo a cada instante, lo acepto. Pero te alcanzo. Pero te pierdo, y si yo, cruel hombre que justifica su ira con alguna mentira, que cae al abismo -mismo que me has enseñado a construir- sin dejar queja alguna, al contrario, que vive asomándose por la alcantarilla como una cucaracha que espera la noche para invadir, silenciosamente, tus bienes e infectarlos para destruirme a mí mismo, es la droga perfecta que me mantiene en calma.
He preguntado por ti, dicen que te han visto, que te han escuchado, que platican contigo, que vienes y no te vas, que aquí estás y no te irás; pero no te alcanzo, ni percibo tu presencia, desconozco tus facciones, pero sigo tus pasos.
Ayer no dormí para sorprenderte entre árboles y entonces abordar en el preciso momento la calle en que transitas o allanar la casa que habitas. Nada de eso. Eres tan ágil, tanto que el ladrón te ha perdido más de una vez perdón, lo concedes si conocerlo, sin verlo, se arrodilla él sin la intención de haberte agredido, un ladrón que solo se dice así mismo ladrón para pedirte perdón.
Aturdido, afónico, a lo mejor derrotado por no alcanzarte en el transcurso de cualquier destino, según yo mismo que transito, mismo que tú -al parecer- has tendido en recta, sin curvas o desviaciones; un claro, un solo horizonte, es lo que aparento encontrarme, te grito, te ausentas, y él aparenta calma, falso pues humedece con llanto el no haberte a tiempo encontrado.
Te he querido decir que soy feliz cuando me detengo que cuando camino, que soy fiel cuando miento y cuando soy sincero, que duermo aun de día o de noche y mis labios no murmuran por el ruido tratando de ensordecer la música que el viento toca, que siempre soy yo aunque me digan que tengo que ser como tú, pero sigo tus pasos.
-La fiel noche olvida la oscuridad,
¿Quién se detiene para perseguir el tiempo?
La evidencia para los culpables es
Como la noche que existe para los inocentes
Pues el oscuro invierno también es duradero
Tanto lo es que pasan años en silencio
El curandero y el enfermo,en una misma agonía,
Una misma noche que aparenta herejía.
Aparece otra vida, misma que se extingue
Entre aquellas haciendas que empobrecen
Los brillos estelares.
Una depresión nos ha enseñado, hemos aprendido,
Pero no es un arte elaborar una lágrima
Que pretende rodar y rodar
Hasta la sima alcanzar-
Después de todo, estoy pensando en mentir, decir que te vi, que te alcancé, tal vez que te detuve con la siniestra, saludé con la diestra, sí, lo he pensado, inventar una buena historia que simplemente, por orgullo o por apariencia, vengas y te aparezcas, lleno de magia, radienate como la fama, a mi lado, tú tendiéndome un lazo, yo siguiendo tus pasos.
El sonido de las letras, juntas, en consonancia, forma una armonía; consta de nosotros para oír su música tras las palabras.
lunes, 18 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
El aniversario.
Este es mi regalo:
un verso,
un abrazo,
Una canción.
Pero no es este tu día
Sino todos, en realidad.
Bajo estas líneas
Hay cierta pasión
Que un presente
Apenas y puede aparentar;
Los abrazos, besos
Que hoy te he de dar
Los he almacenado
Como en una caja de cristal
Donde los puedo ver,
Acariciar,
Tal vez oler,
Veo su forma cambiar.
Tu sombra de noche,
Tu sombra de día,
Siempre tú,
Siempre tú y un reflejo
Que adormece mis emociones
Confusas como agresivas,
Entonces Madre
Me vuelvo tu Hijo.
un verso,
un abrazo,
Una canción.
Pero no es este tu día
Sino todos, en realidad.
Bajo estas líneas
Hay cierta pasión
Que un presente
Apenas y puede aparentar;
Los abrazos, besos
Que hoy te he de dar
Los he almacenado
Como en una caja de cristal
Donde los puedo ver,
Acariciar,
Tal vez oler,
Veo su forma cambiar.
Tu sombra de noche,
Tu sombra de día,
Siempre tú,
Siempre tú y un reflejo
Que adormece mis emociones
Confusas como agresivas,
Entonces Madre
Me vuelvo tu Hijo.
lunes, 20 de abril de 2009
El humo de un pueblo.
De rara fisonomía, de opaco y borroso paisaje es Salamanca. Pueblo situado al sureste del estado de Guanajuato. Su nombre, producto de la conquista, viene de la ciudad natal del fundador. Aquí, todos conquistados, siguen el mismo trazo desde hace cuatrocientos años. La villa, que antiguamente así se nombró, vive practicamente en coma. Estado comatoso. Asimilando como un cuerpo su suelo, edificios, habitantes, incluso el mismo cielo, la ciudad apenas y respira. El tiempo no es precisamente progreso en este municipio. Hace varias décadas los caciques se han encargado de enfermar sus calles con letales baches, aplacar el alma del salmantino con infame limpieza, de hacer la cotidiana vida en algo un tanto depresivo.
La ciudad no ofrece mucho a los turistas si es que algún despistado se atrevió a pisar sus tierras. El río que cruza y que a la fecha lleva el nombre de Lerma no tiene ganas de mostrase pulcro a los viajeros. Su olor, ya desagradable por los desechos, ya muerto por las aguas negras, terminan por darle ese turbio color a sus aguas. El cauce de negras aguas practicamente divide a la ciudad puesto que hay tres puentes, dos de un solo sentido y uno de doble. Salamanca no es de grandes edificios pero para esa vista que desea ver hartas luces en la noche o infraestructura por la mañana, se encuentra con la refinería. La misma se encuentra al norte de la ciudad y ha de comprender alrededor de 1/8 parte de ésta.
Económicamente hablando, el petróleo es el sustento de este pueblo. La clase baja abunda, los ricos explotan sus necesidades, todos somos felices. Los que menos felices son, no dejan de serlo, al menos eso parece. No se quejan, no hablan, ni son mudos. La indiferencia es una típica especia que sazona cualquier plática respecto al Estado.
La gente en general es muy trabajadora, aunque si bien es cierto que la actividad de este pueblo empieza apartir de las 8 a.m., y termina alrededor de las 9 p.m., la jornada es siempre pesada, por lo regular duran más de nueve horas además de no otorgar en algunos casos, descansos y mal sueldo que impera en la mayoría de los negocios.
Para compensar las quincenas de los petroleros en la economía salmantina, organizan tianguis los días miércoles de la semana. Ubicado en el centro de la ciudad a un costado del mercado y abarcando cuatro calles. Es una buena estrategia para que el dinero se mueva y circule entre semana. Día axial. Aquí no se intercambia cosa extravagante, acaso encuentras utilerías para las chicas vanidosas, piratería de todo tipo, garnachas, verduras, artículos usados, autos, dulces, todo lo que parezca trueque.
Salamanca es uno de los 46 municipios que cuenta el estado de Guanajuato, guardan muchas similitudes entre ellas pero, por otro lado, tienen un punto en particular cada una, las momias de Guanajuato como sus callejones y túneles la hacen única en el país, la industria del zapato en León es una de sus principales características, al igual que las fresas en Irapuato representan un emblema, la refinería en Salamanca es el espectro que le da forma a ésta.
El humo de este pueblo sigue viajando en formas indefinidas, nosotros seguimos descifrando alguna señal de vida.
La ciudad no ofrece mucho a los turistas si es que algún despistado se atrevió a pisar sus tierras. El río que cruza y que a la fecha lleva el nombre de Lerma no tiene ganas de mostrase pulcro a los viajeros. Su olor, ya desagradable por los desechos, ya muerto por las aguas negras, terminan por darle ese turbio color a sus aguas. El cauce de negras aguas practicamente divide a la ciudad puesto que hay tres puentes, dos de un solo sentido y uno de doble. Salamanca no es de grandes edificios pero para esa vista que desea ver hartas luces en la noche o infraestructura por la mañana, se encuentra con la refinería. La misma se encuentra al norte de la ciudad y ha de comprender alrededor de 1/8 parte de ésta.
Económicamente hablando, el petróleo es el sustento de este pueblo. La clase baja abunda, los ricos explotan sus necesidades, todos somos felices. Los que menos felices son, no dejan de serlo, al menos eso parece. No se quejan, no hablan, ni son mudos. La indiferencia es una típica especia que sazona cualquier plática respecto al Estado.
La gente en general es muy trabajadora, aunque si bien es cierto que la actividad de este pueblo empieza apartir de las 8 a.m., y termina alrededor de las 9 p.m., la jornada es siempre pesada, por lo regular duran más de nueve horas además de no otorgar en algunos casos, descansos y mal sueldo que impera en la mayoría de los negocios.
Para compensar las quincenas de los petroleros en la economía salmantina, organizan tianguis los días miércoles de la semana. Ubicado en el centro de la ciudad a un costado del mercado y abarcando cuatro calles. Es una buena estrategia para que el dinero se mueva y circule entre semana. Día axial. Aquí no se intercambia cosa extravagante, acaso encuentras utilerías para las chicas vanidosas, piratería de todo tipo, garnachas, verduras, artículos usados, autos, dulces, todo lo que parezca trueque.
Salamanca es uno de los 46 municipios que cuenta el estado de Guanajuato, guardan muchas similitudes entre ellas pero, por otro lado, tienen un punto en particular cada una, las momias de Guanajuato como sus callejones y túneles la hacen única en el país, la industria del zapato en León es una de sus principales características, al igual que las fresas en Irapuato representan un emblema, la refinería en Salamanca es el espectro que le da forma a ésta.
El humo de este pueblo sigue viajando en formas indefinidas, nosotros seguimos descifrando alguna señal de vida.
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